martes, enero 08, 2008

Los últimos días de Calígula

El emperador se dirigió al Senado escoltado por su guardia personal. Como cada día, el miedo a ser atacado había obligado a Cayo César Germánico, alias Calígula, a situarse en una butaca considerablemente más alta que las demás. Por si no fuera suficiente, los guardias formaron una cortina de lanzas para protegerle.
Aquel 24 de enero del año 41, Calígula fue incitado a dejar a sus protectores para acudir a un festejo. "En la noche, unos jóvenes le abordaron mientras se aproximaba Querea, el comandante de la Guardia Pretoriana que consumó la traición", relata el historiador Suetonio. Querea le seccionó parte del cuello y y gritó la consigna convenida por los conspiradores. Al oírla, el tribuno Cornelio Sabino clavó su espada en el pecho del emperador.
"¡Dadle una vez más!"
El propio Suetonio habla de una segunda versión que discrepa respecto a los participantes implicados. Además de los dos personajes mencionados, varios conjurados más habrían propinado a Calígula unas 30 puñaladas mientras se retorcía de dolor en el suelo. Algunos gritaron: "¡Dadle una vez más!, ¡Dadle una vez más!", que era la frase favorita del emperador cuando iba al circo.
Su muerte cumplió el canon de delirio que había teñido su vida, y pocos dieron crédito a su asesinato, pues se pensó que todo obedecía a un rumor difundido por el propio Calígula para sondear los sentimientos de su pueblo. Nada extraño si tenemos en cuenta las excentricidades que rodearon a su breve -tenía 28 años cuando murió- pero intensa vida.
En realidad, durante su periodo como emperador (37-41 d. C.), encontraremos a un déspota e insensato que adora a su caballo como a un dios, pero también a un joven príncipe que sustituye la imagen seria de su antecesor, el emperador Tiberio. Esta dualidad que lo rodeó de misterio no desaparecerá ni el día de su muerte.
Nacido en Anzio en el año 12, Calígula fue adoptado junto a su hermano Druso después de que Tiberio asesinara a su familia. Con el tiempo se convirtió en el predilecto del emperador y a los 19 es llamado para trasladarse junto a él a Capri. Tiberio necesitaba comprobar el carácter de su protegido y su fidelidad. Después de lo que le hizo a su familia, debía asegurarse de que no albergaba ansias de venganza. Para ello, el emperador no escatimó en medios y lo rodeó de espías para mantenerle controlado. Calígula superó la prueba, pero su tendencia hacia la tortura no pasó desapercibida.
Reinado de abusos y excesos
En el año 37, Tiberio muere en extrañas circunstancias y Calígula es proclamado emperador. "Que me odien, siempre y cuando me teman", exclama. Para hacerse respetar, concede autonomía a los jueces y devuelve los tronos a los soberanos de los pueblos limítrofes.
Pero su benevolencia duró poco. En octubre de ese año, una enfermedad trastorna su mente y le convierte en el loco cruel que la historia nos ha legado. A los senadores, por ejemplo, les exigía permanecer arrodillados durante horas. Decapitó estatuas de dioses griegos para colocar su cabeza en ellas. Y obligó a su suegro a degollarse por negarse a dar un paseo con él.
Los excesos de Calígula, por Suetonio
Gran derrochador
"Nada ambiciona tanto Calígula como ejecutar lo irrealizable. Es un derrochador. En menos de un año ha disipado todos los tesoros de Tiberio, que ascendían a 2.700 millones de sestercios".
El desequilibrado
"Tiene la parte superior de la cabeza calva y el cuerpo velludo. Por ello es delito mirarle desde lo alto. Piensa que se parece a una cabra, y ha decidido que si alguien pronuncia esta palabra en su presencia será ejecutado".
Esclavo de sus pasiones
"Su pasión por los que le agradan llega casi a la locura. Besa al payaso Mnester en pleno teatro, y si alguien hace el más leve ruido mientras baila, ordena llevar a su presencia al perturbador y lo azota con su propia mano".
Con su mascota Incitatus
"Quiere tanto a un caballo al que tiene por nombre Incitatus que en la víspera de las carreras del circo ha llegado a mandar soldados a imponer silencio en la vecindad para que nadie turbe el descanso del animal".


Fuente: Diario Público 8/1/2008

jueves, diciembre 13, 2007

Descubierto bajo la catedral de Tarragona un templo igual al dedicado a Augusto

La prospección geofísica realizada en el subsuelo de la catedral de Tarragona ha permitido localizar un templo de ocho columnas frontales igual al dedicado a Cesar Augusto en la antigua Tarraco, por lo que los arqueólogos dan prácticamente por seguro que se trata del construido en honor del emperador romano en el siglo I después de Cristo.
En una rueda de prensa, el arqueólogo del Instituto Catalán de Arqueología Clásica (ICAC) Josep Maria Macias ha revelado que se trata de un templo de 25 por 40 metros, cuyos vestigios se encuentran a un metro y medio de profundidad, bajo la actual nave central de la catedral. Estos restos corresponderían al templo de Augusto, tal y como afirman los arqueólogos, aunque no lo suscriben al cien por cien hasta que no realicen un estudio más profundo de los restos encontrados, y han subrayado que los resultados expuestos hoy tienen un carácter "preliminar". En este sentido, los responsables de las prospecciones han pedido "prudencia" y, para corroborar la principal hipótesis de los expertos, podrían realizarse algunas intervenciones arqueológicas selectivas a finales de 2008 o principios de 2009.
Además, el equipo de científicos del ICAC y de la Facultad de Geología de la Universidad de Barcelona, en colaboración con la Universidad de Palermo y el Museo Bíblico Tarraconense, todavía analiza los resultados de las prospecciones, que se realizaron el pasado mes de septiembre con tecnología "punta y poco agresiva". Estas técnicas, de inducción electromagnética, han permitido la obtención de "centenares de miles de datos de toda la extensión del subsuelo y hasta diez metros de profundidad", de modo que se dispone de "una imagen tridimensional" de las entrañas de la catedral.
La imagen tridimensional muestra un templo con una estructura de ocho columnas frontales, situado en el centro de una plaza porticada y que se levanta sobre un podium, los cimientos del templo, que todavía se conservan bajo el pavimento de la catedral. Esta estructura permite a los arqueólogos mostrarse "optimistas", por lo que el director del Museo Bíblico Tarraconense, Amadeu Muñoz, ha señalado que los datos recogidos dejan "poco espacio a otras interpretaciones" que no pasen por la existencia del templo de Augusto en los cimientos de la catedral de Tarragona. En la misma línea, la directora del ICAC, Isabel Rodá, ha reconocido que "la lógica dice que éste es el templo de Augusto".
La prueba de las monedas
El principal argumento para creer que los restos pertenecen a ese lugar de culto es que los vestigios se corresponden con unas monedas que se acuñaron en el año 15 después de Cristo con la imagen de Augusto, en una cara, y la de un templo con ocho columnas frontales dedicado al emperador romano después de su muerte, en la otra.
No obstante, Macias ha apuntado que "no sabemos si la imagen acuñada en las monedas se corresponde con el templo real", si bien ha asegurado que, de no tratarse del templo de Augusto, "tendríamos un problema, porque no sabríamos ante qué construcción estamos". Ya en los Anales de Tácito queda documentada la existencia de un templo de culto dedicado al emperador Augusto en la antigua Tarraco, e incluso parece probado que una embajada tarraconense viajó a Roma en el siglo I d.C y obtuvo el permiso de Tiberio, sucesor de Augusto, para la construcción del recinto.
Durante años se ha creído que el recinto de culto se ubicaba en el Fórum de la Colonia, en la Part Baixa, donde se desarrollaba la vida económica y social de la ciudad, pero las excavaciones realizadas en la zona no han arrojado luz sobre tal hipótesis y sólo han podido documentar la existencia de un templo republicano.

Diario El País 13/12/07

lunes, diciembre 10, 2007

Cuatro nuevas salas enriquecen la Casa de Augusto de Roma

La Casa de Augusto, en la colina romana del Palatino, se ha enriquecido con la restauración de cuatro salas presentadas hoy por el ministro italiano de Cultura, Francesco Rutelli, y que serán abiertas al público en marzo. La zona recuperada corresponde al ala este de la gran villa romana, parte que se construyó antes de la proclamación de Octavio como Augusto por el Senado de Roma, en el año 27, lo que le convirtió en el primer emperador.

Las cuatro habitaciones restauradas de la Casa de Augusto se encuentran en el lado septentrional del peristilo (jardín porticado con columnas), tres de ellas en el mismo nivel y la última en una altura superior, según ha explicado la directora del Palatino, Irene Giacoppi.
La situada en el piso superior es el estudiolo (despacho pequeño) del emperador, mientras el resto son el gran Ecus, sala dedicada a recibir visitas, que tiene pavimentos de mármol; además del "cubículo inferior" y el local de rampa junto a su antecámara, que comunicaba con la parte superior de la construcción.
El alcalde de Roma, Walter Veltroni, ha calificado de "absolutamente extraordinario" el estado de conservación de los frescos de las habitaciones, que "raramente puede encontrarse en obras de aquella época".
En las cuatro estancias destaca la decoración pictórica, que se ha conservado de manera "milagrosa" en comparación con el resto de domus de la misma zona, y que han sido sometidos a un largo proceso de restauración, ha explicado el superintendente arqueológico de Roma, Angelo Bottini. En su opinión, se trata de frescos de altísima calidad, con el máximo de las posibilidades de la época, que constituyen un importante ejemplo de pintura romana de finales del siglo I.

Diario El País 10/12/07

domingo, diciembre 09, 2007

El discípulo más Magno de Aristóteles

Robin Lane Fox, autor de 'El mundo clásico', rescata -corregida y aumentada- su monumental biografía de Alejandro Magno (Acantilado). En estos fragmentos se recogen las relaciones con su maestro Aristóteles y con su amigo más amado, Hefestión

Filipo sólo pudo designar al tutor griego más conveniente para un hijo que ya había dejado atrás al séquito de su niñez. El puesto era codiciado, y los candidatos que aspiraban a él constituían una muestra de la nueva influencia de Filipo. Durante mucho tiempo, cuando era un niño, y también más tarde como político, el padre de Alejandro había mantenido estrechos vínculos con los discípulos de Platón; en Atenas, el orador y maestro más famoso de la época había intercambiado una continuada correspondencia con él, de manera que como contrapartida a sus aduladoras cartas podía esperar que el puesto de tutor recayera en alguno de sus antiguos alumnos. Se tanteó a los candidatos de las lejanas islas del Egeo y de las ciudades de Jonia, donde fueron sondeados con el usual enfrentamiento académico, pero mientras los aspirantes entonaban alabanzas hacia Filipo, el rey preparó su plan: desde Lesbos mandó llamar al discípulo más brillante de Platón, Aristóteles, hijo de Nicómaco, "de piernas delgadas y ojos pequeños", y cuyas publicaciones filosóficas eran desconocidas hasta entonces.

No hay ni la más pequeña prueba de que Aristóteles influyera en Alejandro, ni en objetivos ni en métodos
Su relación masculina más intensa fue con Hefestión, según el modelo de Aquiles y Patroclo
"Le enseñó a escribir griego, hebreo, babilonio y latín. Le enseñó la naturaleza del mar y de los vientos; le explicó el recorrido de las estrellas, las revoluciones del firmamento y la duración del mundo. Le enseñó justicia y retórica, y le previno contra las mujeres libertinas". Ésta, sin embargo, sólo es la opinión de un poeta francés medieval, pues en las obras de Aristóteles que se han conservado, éste nunca menciona a Alejandro ni alude directamente a su estancia en Macedonia. Según Bertrand Russell, Alejandro "debió de aburrirse con el viejo y prosaico pedante", pero esto también es la suposición de un colega filósofo.
Aristóteles se habría sentido atraído por Macedonia debido a ciertas conexiones de carácter personal, pues su padre había ejercido como médico en la corte del rey Amintas III; Filipo también había mantenido relaciones amistosas con su antiguo patrón, Hermias, que conservaba una formidable tiranía local en la costa occidental de Asia y había casado a su hija con el filósofo. Posteriormente se dijo que Aristóteles aceptó el trabajo a fin de persuadir a Filipo para que reconstruyera en Estagira su pueblo natal, que se encontraba en ruinas y que ahora había sido anexionado a la frontera oriental de Macedonia; sin embargo, esta historia se contaba de demasiados filósofos en la corte como para que resulte especialmente convincente, por lo que la destrucción de Estagira fue, con toda seguridad, un error de la leyenda; puede que el motivo hubiese ganado crédito como respuesta a los que se quejaron, probablemente de manera injusta, de que Aristóteles llegó incluso a desdeñar a sus conciudadanos. En privado, Aristóteles recibió una gran suma por sus servicios, y este hecho, así como su testamento, prueba que murió como un hombre rico: según los rumores, Filipo y Alejandro también financiaron sus investigaciones sobre historia natural, asignándole guardabosques para catalogar los animales salvajes de Macedonia. Puesto que es posible demostrar que las observaciones de sus asombrosas obras sobre zoología se hicieron casi exclusivamente en la isla de Lesbos, el rumor es falso.
"En opinión de Aristóteles", dijo el más fidedigno de sus biógrafos, "el hombre sabio debe de enamorarse, intervenir en la política y vivir en la casa de un rey". Esta afirmación, si es auténtica, sugiere que la visita a Macedonia le habría dejado a Aristóteles un grato recuerdo. Los críticos se quejaron de que el filósofo se hubiese ido a vivir a un "hogar de barro y cieno", en alusión al emplazamiento de Pela a orillas de un lago, a pesar de que, al poco tiempo, Alejandro y sus amigos fueran enviados a Mieza, en las tierras bajas, donde pudieron estudiar en un apacible refugio con grutas y paseos umbrosos que se creía que estaba consagrado a las Ninfas; recientemente se han encontrado rastros del entorno escolar cerca de la moderna Naousa, pero estamos lejos de saber cuánto tiempo duró este interludio y con qué continuidad se enseñó a los muchachos. Dos años después, Alejandro estaba involucrado en asuntos de gobierno, y aunque es sabido que Aristóteles permaneció en Macedonia el siguiente verano, posiblemente ya no estaba allí en calidad de tutor.
Tanto si fue por poco tiempo como si no, Alejandro pasó esas horas escolares con una de las mentes más infatigables y de intereses más amplios que jamás han existido. Hoy día, Aristóteles es recordado como filósofo aunque, además de obras filosóficas, también escribió libros sobre las constituciones de ciento cincuenta y ocho Estados distintos, editó una lista de los vencedores en los juegos de Delfos, se ocupó de temas de música, medicina, astronomía, magnetismo y óptica, hizo observaciones sobre Homero, analizó la retórica, esbozó las formas de la poesía, consideró las partes irracionales de la naturaleza humana y puso la zoología en una correcta trayectoria experimental, en una serie de compendios que constituyen obras maestras, cuyos hechos se convirtieron en arte gracias al amor de un raro observador de la naturaleza; le intrigaron las abejas y empezó el estudio de la embriología, aunque la disección de cuerpos humanos estaba prohibida y sólo tuvo ocasión de procurarse y examinar fetos procedentes de abortos. El contacto entre el mayor cerebro de Grecia y su mayor conquistador es un tema irresistible, y su mutua influencia ha despertado desde siempre la imaginación.
"Los jóvenes", escribió Aristóteles, "no son el auditorio más adecuado para la ciencia política; no tienen experiencia de la vida y, puesto que todavía siguen a sus emociones, sólo escucharán sin un propósito, de manera vana". Probablemente quien habla aquí es un hombre que intentó inculcarle la filosofía a Alejandro y fracasó, pues no hay ni la más pequeña prueba de que Aristóteles influyera en Alejandro, ni en sus objetivos políticos ni en sus métodos. Sin embargo, escribió panfletos para él, quizá a petición suya, aunque no se ha conservado ninguno que pueda fecharse: sus títulos Sobre el reino, En defensa de las colonias, y posiblemente también la Asamblea de Alejandro y los Méritos de las riquezas, parecen temas adecuados para un hombre que habría de convertirse en el más rico de los reyes y en el fundador de ciudades más prolífico del mundo; sin embargo, Aristóteles ya había demostrado que era capaz de adular a sus patronos, y puede que estas obras hubiesen sido más un halago a los logros de Alejandro que un medio para aconsejarle nuevas ideas. Mucho se ha dicho del supuesto consejo de Aristóteles de "tratar a los bárbaros como a plantas y animales", pero puede que el consejo pertenezca a la ficción. A pesar de que Aristóteles compartía el punto de vista común de sus contemporáneos griegos de que la cultura griega era superior a las costumbres del este bárbaro, no se lo puede condenar como a un racista recalcitrante; Aristóteles se interesó por la religión oriental y alabó abiertamente la constitución por la que se gobernaban los cartagineses. Cuando Alejandro nombró a orientales para ocupar altos cargos en su imperio, se ha dicho muchas veces que la práctica le demostró la estrechez de miras de su tutor en relación con los extranjeros, pero sus diferencias no son tan agudas. El pensamiento político de Aristóteles se basaba en la vida de una ciudad griega, y fueron estas mismas ciudades griegas las que su discípulo diseminó desde el Nilo hasta las faldas del Himalaya, donde perduraron y fueron importantes durante mucho más tiempo que ninguna etapa monárquica, y a menudo se ha criticado a Aristóteles por no haber sido capaz de prever su supuesta importancia. Alejandro no sólo siguió siendo un griego en el mundo oriental a tra-vés de las ciudades que fundó, sino también a través de la cultura, y aunque la política y las amistades lo llevaron a incluir a orientales en el gobierno de su imperio, nunca adoptó la religión persa y es probable que nunca llegara a aprender de manera fluida una lengua oriental.
Pese a que la política no fuera el tema, un muchacho no podía evitar aprender de Aristóteles la curiosidad. Y para el muchacho de catorce años que era Alejandro, Aristóteles debió de parecerle menos un filósofo abstracto que un hombre que conocía las costumbres de las sepias, que podía explicarle por qué los torcecuellos tienen lengua o que los erizos copulan de pie; Aristóteles era un hombre que había practicado la vivisección a una tortuga y que había descrito el ciclo vital de un mosquito del Egeo. La medicina, los animales, la naturaleza de la tierra o la forma de los mares eran intereses que Aristóteles podía contagiarle y que Filipo ya había tratado, y cada uno de ellos formó parte del Alejandro adulto. Alejandro prescribió curas para la mordedura de serpientes a sus amigos, sugirió que una nueva variedad de ganado debía enviarse por barco desde la India hasta Macedonia y compartió el interés de su padre por la canalización y el riego, así como por la recuperación de las tierras yermas; sus agrimensores midieron a pasos los caminos de Asia, y él destinó su flota para que explorara el mar Caspio y el océano Índico; su tesorero experimentó con plantas europeas en un jardín babilonio y, gracias a los hallazgos de la expedición, el discípulo más inteligente de Aristóteles pudo incluir el baniano, la canela y una mata de mirra en libros que marcan el inicio de la botánica. Alejandro fue algo más que un hombre duro y ambicioso; tenía el amplio arsenal de intereses de un hombre curioso, y durante los días que pasó en Mieza, hubo temas suficientes para que dichos intereses salieran a la luz. "Es el único filósofo", dijo amablemente un amigo refiriéndose a él, "al que he visto siempre armado".
(...)
Alejandro no fue el único alumno macedonio de Aristóteles. El filósofo entabló amistad con Antípatro, un hombre cuya amplia inteligencia se olvida a menudo, y los hijos de Antípatro habrían ido a Mieza para tomar lecciones; lo mismo habrían hecho los pajes reales, y quizá también Hefestión, el hijo de Amintor, a quien Aristóteles dedicó una gran cantidad de cartas. Hefestión fue el hombre al que Alejandro amó, y, durante el resto de sus vidas, su relación siguió siendo tan íntima como ahora irrecuperable: Alejandro sólo fue derrotado una vez, dijeron los filósofos cínicos mucho después de su muerte, y fue por los muslos de Hefestión. Sólo hay una estatua que se le ha atribuido: de cabellos cortos y nariz larga, no parece excesivamente imponente, aunque su aspecto no debía de constituir su atractivo. Filipo había estado fuera en demasiadas campañas como para dedicar personalmente mucho tiempo a su hijo, y no siempre es descabellado explicar la homosexualidad de los jóvenes griegos como la necesidad de un hijo de reemplazar a un padre ausente o indiferente por medio de un amante mayor. No conocemos la edad de Hefestión, pero si se descubriera podría poner su relación con Alejandro bajo una luz inesperada: puede que fuera el mayor de los dos, como el héroe homérico con el que lo comparaban sus contemporáneos, un Patroclo mayor para el Aquiles de Alejandro.
En la Grecia antigua, una homosexualidad moderada era una alternativa sexual aceptable a las esposas y las prostitutas. Era una costumbre, no una perversión, y Heródoto dijo abiertamente que los persas la habían aprendido de los griegos, del mismo modo que los emigrantes ingleses la pusieron de moda entre la elegante sociedad australiana. El deseo homosexual extremo y promiscuo, así como la prostitución masculina, eran tan absurdos o aborrecibles como a menudo parecen serlo en nuestros días, pero entre dos jóvenes, o un joven y un adulto, estas relaciones no resultaban algo extraño; la homosexualidad, como había escrito Jenofonte recientemente, también formaba parte de la educación, en la que un hombre joven aprendía de un amante mayor. Estas relaciones amorosas podían costar caras, pero si era posible idealizarlas, no eran censurables en absoluto.
(...)
La relación masculina más intensa de Alejandro fue con Hefestión, una relación que se presentaba según el modelo de la que en Homero mantenían Aquiles y Patroclo: hacia 350 antes de Cristo, ésta se entendía como una relación de tipo sexual, aunque los poemas de Homero no lo dicen claramente. En fuentes posteriores, Alejandro y Hefestión son descritos de manera explícita como "amante" y "amado", y sus contemporáneos daban este hecho por seguro. El sexo habría formado parte de su relación, aunque no sabemos exactamente quién hizo qué a quién. Tampoco sabemos (...) hasta dónde llegaba Alejandro en sus relaciones. Esto no le impidió tener primero una amante y después una esposa: quizá, como sucedía en el caso de muchos otros griegos jóvenes, se trataba de un affaire de la niñez, pero se apoyaba en un amor real que era mucho más fuerte y profundo que el mero sexo casual. Más tarde, Alejandro planeó los matrimonios de sus oficiales de manera que sus propios hijos se convirtiesen en primos hermanos de los de Hefestión. Cuando Hefestión murió, la pena que sintió fue inmensa y las conmemoraciones que planeó, sorprendentemente extravagantes, incluyendo la promoción de un culto de carácter heroico a Hefestión. Éste llegó a dirigir la caballería de Alejandro del modo más hábil y a servirlo como su "segundo en el mando", como se veía al quiliarca. Excavaciones recientes realizadas en Macedonia afirman haber descubierto un busto esculpi-do de Hefestión: su aspecto es convenientemente distinguido, un amante adecuado en el asunto amoroso que se consideraba el más extravagante de la antigüedad hasta que lo superó la pasión del emperador Adriano por el joven Antínoo, unos cuatrocientos años más tarde. A los treinta años, Alejandro todavía era el amante de Hefestión, aunque hacia esa edad normalmente la mayoría de los griegos más jóvenes ya habían dejado a un lado esa costumbre y un hombre mayor habría renunciado o se habría decantado por otros chicos más jóvenes. La relación de Alejandro y Hefestión era sólida; Hefestión acabaría dirigiendo la caballería de Alejandro con mucha habilidad y convirtiéndose en su visir antes de morir como un héroe divino y de merecer un culto póstumo.


Fuente : Diario El País 9/12/07

miércoles, noviembre 28, 2007

Locusta, envenenadora de confianza

Agripina, sobrina y a la vez esposa del emperador Claudio, tenía una capacidad maquiavélica para manejar a su antojo el destino de Roma. Su ambición tenía un fin: coronar emperador a su hijo Nerón. Dos elementos la impedían completar su plan: que Claudio y su hijo Germánico, fruto del anterior matrimonio del emperador con Mesalina, se mantuvieran vivos. Allí donde sus argucias no sirvieron para allanar el camino, el veneno solucionaría el problema.
Para poder llevar a cabo sus planes, Agripina consiguió liberar de su condena a muerte a la esclava Locusta, cuyo nombre significa "langosta", y que había sido sentenciada por sus habilidades toxicológicas.
Arsénico sin compasión
Su primer encargo, envenenar al emperador. El 13 de octubre del año 54, a Claudio le espera un manjar al que no puede resistirse. Esa noche le preparan un plato de setas, su comida favorita. Después de que Holato, su catador oficial, probara una pequeña porción del plato, el emperador se abalanza sobre la comida. Tras pedir una jarra de vino, comienza a asfixiarse.
Distintas hipótesis señalan que el plato mezcló las setas con amanitas phalloides -uno de los hongos más mortíferos- y que el curandero Jenofonte, el médico griego de confianza de Agripina, envenenó al emperador al provocarle el vómito con una pluma de avestruz.
Sin embargo, los síntomas hacen pensar en la presencia de arsénico en el plato. Claudio sufrió vómitos y diarreas en su lenta agonía, dejando como sucesor al hijo de Agripina. Así, con Nerón al frente del Imperio, Locusta se convirtió, según Tácito, en un "instrumento del Estado". Su nuevo objetivo, terminar con Británico, el otro hijo de Agripina.
Ante el miedo de que la acusen del crimen, Locusta prepara una bebida que sólo le provoca una diarrea al hermanastro de Nerón. Éste, enojado, recrimina a la envenadora su temor.
Asalto definitivo
En un segundo intento, Locusta se asegura de no fallar. En un grandioso banquete ofrecido por Nerón, se le entrega a Británico un caldo, previamente probado por un catador, excesivamente caliente. Al refrescarlo con agua se añade el veneno y el hermanastro del emperador muere inmediatamente.
Los asistentes dirigen sus miradas hacia Nerón que, sin dar mayor importancia a los hechos, declara que su hermanastro ha sufrido uno más de sus ataques de epilepsia. Pero los síntomas indican que Locusta utilizó Sardonia, una planta que crecía en la isla de Cerdeña. Sin nadie que amenace su corona, Nerón la colma de privilegios, permitiéndola practicar sus artes así como instruir a discípulos.
Pero tras la caída del emperador, Locusta es condenada a morir como responsable de unas 400 muertes. Su castigo, según Apuleyo, fue atroz. Galba, el nuevo emperador, mandó que fuera públicamente violada por una jirafa amaestrada y posteriormente descuartizada por animales salvajes.
Nerón: De poeta a emperador
En Nerón, el emperador artista, (Ediciones B), el historiador holandés Phillip Vandenberg detalla la vida del soberano, proclamado emperador con tan 17 años por deseo de su madre. Sin embargo, Agripina también se convirtió en su enemiga más acérrima y acabó ejecutada por orden de su hijo. Además, Vandenberg explica por qué el nombre de Nerón se halla vinculado al gran incendio de Roma, a la persecución de los cristianos y al abandono de la política en favor del arte y la música.

Fuente: Diario Público 28/11/07

martes, noviembre 27, 2007

La recuperación del Teatro Romano entra en su recta final para abrirlo como museo en unos cuatro meses

El túnel subterráneo que une el palacio y el monumento está acabado Los arqueólogos deciden estos días qué piezas decorarán las vitrinas.

El yacimiento arqueológico más importante de la ciudad está a punto de abrir sus puertas como museo. Cerca de una veintena de especialistas, entre arqueólogos y restauradores, trabajan estos días en la última fase del proyecto, en la que pretenden recomponer la escena del monumento del siglo I. De manera simultánea, decenas de obreros terminan los edificios del Museo y del Centro de Investigación que se construye en el palacio de Pascual de Riquelme. El objetivo es que el monumento y su centro expositivo estén listos en cuatro meses.

Para el gerente de la Fundación Teatro Romano, Vicente Balibrea, los trabajos de recuperación marchan a buen ritmo, lo que permitirá abrir las instalaciones del yacimiento arqueológicos a lo largo del primer trimestre del 2008. «Hay que esperar al avance de las obras finales, pero la intención es poder abrirlo antes de marzo del 2008», asegura quien fue concejal de Urbanismo y ahora diputado regional del PP.

En estos momentos, se está trabajando en la galería que une el palacio de Pascual de Riquelme con el yacimiento romano, bajo la calle General Ordóñez, que ya está terminada. En ella se colocarán las piezas de gran valor que se han ido encontrando durante los años de excavaciones, como monedas y cerámicas, así como objetos procedentes de varias viviendas. Se han hallado miles de cosas y los arqueólogos hacen estos días una selección para exponer en las vitrinas.

Tareas aceleradas
Además, se trabaja de forma simultánea en ambas partes para acelerar los trabajos. Por un lado se está logrando la restitución del frente escénico, la proedria (zona que hay entre el escenario y el público) y en el lado occidental del pórtico, detrás la escena.

Al mismo tiempo, decenas de obreros terminan la última fase de los dos edificios que albergarán el Museo y el Centro de Investigación. En ambos dan los últimos retoques de pintura, carpintería y la colocación de carteles.

El museo, diseñado por el prestigioso arquitecto navarro Rafael Moneo, tendrá su entrada principal por la plaza del Ayuntamiento, justo enfrente del Palacio Consistorial. Desde ahí comenzará un recorrido interior que terminará en el monumento romano. La Fundación espera más de 100.000 visitantes en el yacimiento -que gestionará Puerto de Culturas- durante su primer año.

ÚLTIMA FASE
Obra terminada: Túnel que une el palacete de Pascual Riquelme con el Teatro Romano.
En fase de finalización: Decoración galería que une el Museo y el Teatro. Restitución del frente escénico, zona de proedria y la zona occidental del pórtico, cerca del escenario. Además, los dos edificios que componen el Museo.
Apertura aproximada: Primer trimestre del 2008.
Fuente: Diario La Verdad de Murcia (20/11/07)

martes, noviembre 20, 2007

"SPQR", Madrid se conviete en un yacimiento romano que resume tres siglos de historia

La exposición "Roma, Senatus Populus Que Romanus" (SPQR), que se abrirá al publico a partir de mañana en el Centro de Exposiciones Arte Canal, convertirá a Madrid durante tres meses en un yacimiento romano con casi 500 piezas de la época que resumen tres siglos de historia.
La muestra, que ha sido inaugurada hoy por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, está concebida como un yacimiento abierto al público y ofrece una auténtica dimensión de la civilización romana a través de 476 piezas procedentes de veintinueve museos nacionales y extranjeros.
Once ámbitos vinculados entre sí y un itinerario abierto ofrecen al visitante una amplia visión de conjunto de la vida en Roma, al quedar representadas la vida oficial y la doméstica, el Foro y las provincias del Imperio, el culto religioso, la economía y el ejército, el ocio y los negocios.
La exposición, abierta hasta el 2 de marzo, está organizada por la Comunidad de Madrid y el Canal de Isabel II, con la colaboración de la Fundación Canal.
En la misma, la antigua Roma cobra vida gracias a diversos recursos audiovisuales, como gigantografías, hologramas y secuencias de películas y proyecciones.
Así, las piezas se contextualizan en el entorno con la inclusión de gigantografías que, encerradas en cajas de luz, muestran el esplendor de la arquitectura del Imperio, pudiendo contemplar edificaciones tan emblemáticas como las casas colgantes de Éfeso, el Templo de Adriano, el Coliseo o el Arco de Triunfo.
La antigua Roma cobra vida con la ayuda de avanzados recursos audiovisuales, de forma que la tecnología virtual recrea -mediante hologramas- la emoción de un combate de gladiadores en el Coliseo y ambientado con el bullicio del público que asiste a este espectáculo.
Además, la técnica clásica de las sombras chinescas se utiliza para indagar en la sociedad romana y sugerir al espectador escenas costumbristas de mercado o la intimidad de un comedor patricio.
El diseño expositivo, obra de Manuel Blanco, comisario artístico de la muestra, aprovecha la galería superior del Centro Arte Canal para que se pueda contemplar toda de un solo vistazo, de forma que los tesoros arqueológicos ocupan una planta de más de dos mil metros cuadrados en los que conviven todo tipo de objetos.
Entre éstos, esculturas, urnas, pedestales, mosaicos, relieves y lápidas adentran al visitante en todos los aspectos de la vida y la cultura romana junto al detalle minucioso de sellos, monedas, joyas o instrumentos quirúrgicos.
El visitante es recibido por los retratos de los filósofos griegos Platón, Aristóteles y Demóstenes, a los que siguen los dioses Cronos mitraico (año 155 d.C.), Minerva (I a.C.) y Venus (II d.C.).
"Roma SPQR" abarca los más de 300 años que duró el Imperio, desde su comienzo con Augusto (siglo I a.C.) a su final con Constantino (siglo IV d.C.), y cuenta con fondos arqueológicos de instituciones extranjeras procedentes de Italia, Francia y Croacia.
La comisaria científica de la exposición, Isabel Rodá, ha destacado el conjunto escultórico inédito cedido por el Museo de Segóbriga, hallado hace tres años y restaurado para esta ocasión.
Además, ha recordado que "somos descendientes de los romanos, nuestro idioma procede del latín y nuestro Derecho es el Romano", y ha añadido que "debemos tantas cosas al mundo romano que debemos disfrutarlo no como una reliquia, sino como algo que vive en nuestra propia cultura".
Por su parte, Esperanza Aguirre se ha mostrado convencida de que esta muestra "no defraudará" y superará los visitantes que tuvieron las anteriores, y ha asegurado que con la misma Madrid se convierte en "la capital de la recreación de una civilización de la que somos hijos directos".


Fuente: Diario Público 20/11/07